Diez razones por las que Gallardón es un cadáver político

1.- Ha traicionado a su jefe. En la mismísima Convención Nacional de su partido ha declarado: “No habrá ni un grito, ni un insulto que me vaya a hacer abdicar del compromiso que adquirí con el presidente del Gobierno”. Es decir, en el día de mayor contestación popular a su anteproyecto de ley del aborto, se quita del medio diciendo que la ley era un idea de Rajoy y él solo cumple órdenes.

2.- Ha conseguido cambiar las encuestas de intención de voto. A pesar de todos los desmanes del gobierno de Rajoy, el PP conseguía dominar las encuestas hasta que se presentó el anteproyecto de Gallardón. Por primera vez en esta legislatura, el PP comienza a tambalearse.

3.- Ha puesto en juego los resultados electorales de buena parte de sus compañeros que necesitan revalidar su victoria en las próximas elecciones autonómicas y municipales. Nadie olvida que en las elecciones de 2008, el PSOE ganó al PP gracias especialmente al voto de las mujeres donde el PSOE superó al partido conservador en 10 puntos.

4.- Ha puesto en entredicho el esfuerzo de los dirigentes de su propio partido que llevan años intentando hacerse con el voto más centrado a fuerza de crearse una imagen moderada (Alberto Núñez Feijóo, José Antonio Monago…), pone en un grave problema a quienes tienen aspiraciones (Cristina Cifuentes…) y en una situación más que compleja a buena parte de sus compañeras (Soraya Sáenz de Santamaría, la propia Dolores de Cospedal, Alicia Sánchez Camacho…) A ver cómo van a defender esta ley cualquiera de ellas.

5.- Ha propuesto una ley fuera de lugar y de tiempo. El anteproyecto que defiende Gallardón no corresponde a este país ni a esta época. Es propio de quien no conoce la sociedad en la que vive. Ocho de cada diez españoles se oponen a la involución en el aborto. Incluso el 55% de los votantes del PP expresan su desacuerdo con el proyecto que impulsa Gallardón –según las últimas encuestas-.

6.- Alrededor de 80.000 mujeres tendría que salir todos los años de España para poder abortar y eso es insostenible socialmente. Teniendo en cuenta el número de abortos al año en España (112.390 en 2012) y las causas por las que éstos se realizan, la inmensa mayoría no entraría dentro de los supuestos de anteproyecto de Gallardón.

7.- Ha comprometido la “marca España” que el gobierno de Rajoy se empeña en defender contra viento y marea, contra la realidad incluso. Las manifestaciones en contra de su anteproyecto de ley se han sucedido por media Europa y por buena parte de las capitales latinoamericanas. La imagen de la España moderna y democrática que se había consolidado en las últimas décadas ha desaparecido con una ley propia del franquismo. En medio mundo se ha vuelto a oír “en solidaridad con las mujeres españolas”, exactamente igual que en la dictadura.

8.- Miente. Gallardón miente reiteradamente sobre este tema. En cualquier sociedad democrática, las mentiras de un ministro tendría asegurada su dimisión inmediata pero tratándose de un ministro de Justicia que ha mentido por escrito en los informes del redactado del anteproyecto asegurando que el número de abortos en España ha aumentado desde la aprobación de la ley de 2010 cuando las propias cifras oficiales señalan exactamente lo contrario, hasta en esta España en la que la mentira es moneda de cambio habitual del gobierno resulta escandaloso.

9.- Frivoliza con la vida y la salud de las mujeres. Está despachando un asunto vital para las mujeres (vital en el sentido más literal de la palabra, es decir, si se aprobara su ley miles de mujeres pondrían en riesgo su salud y su vida al enfrentarse a interrupciones del embarazo en condiciones de riesgo o a asumir una maternidad que no pueden afrontar), con juegos de palabras, burda retórica y demagogia. Así, en la Convención Nacional que el PP ha celebrado este fin de semana, Gallardón cargaba contra los “pseudoprogresistas” que se atreven a “poner carné” de “carcas o más progresistas” a los dirigentes del PP o a sus presidentes autonómicos. ¿De verdad cree el ministro que a las mujeres nos interesa lo más mínimo cómo se definan, autodefinan o pseudodefinan los políticos cuando está en juego nuestra salud, nuestra vida y nuestra dignidad?

10.- Desprecia a las mujeres. Gallardón es un misógino que aún no ha aceptado que las mujeres tenemos derecho al voto porque solo desde ese planteamiento de misoginia se puede defender en una sociedad democrática del siglo XXI la vida del no nacido por encima de la vida de las mujeres en cualquier circunstancia. Solo desde ese planteamiento se puede despachar la multitudinaria movilización realizada el sábado en Madrid como “gritos o insultos”, solo desde la misoginia se puede defender su anteproyecto utilizando un discurso que cita los derechos humanos.

3 comments for “Diez razones por las que Gallardón es un cadáver político

  1. Claudia Truzzoli
    febrero 3, 2014 at 5:37 pm

    Me da indignación que este señor sea ministro de justicia. Parece una broma de mal gusto.

  2. febrero 4, 2014 at 12:08 am

    ¿Pero por qué debemos hacer caso a los representantes de una enfermiza secta llena de encubrimiento y colaboración con dictadores, genocidas y pederastas, que bloquea la educación sexual y la prevención de pandemias como el SIDA, que discrimina a diversos colectivos como mujeres, lesbianas y homosexuales aliándose en la ONU con países fundamentalistas islámicos que persiguen, torturan y ejecutan a personas por su orientación sexual? Y todo ello porque supuestamente para complacer a una zarza ardiente. http://diario-de-un-ateo.blogspot.com.es/2013/04/sacrificios-humanos-en-el-salvador.html

  3. Isabel
    febrero 4, 2014 at 12:30 am

    Muy buen análisis sobre la caida de Gallardon y, además, es un misógino; a ver si es de verdad y ocurra antes la infame ley.

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