El mito de Margaret Thatcher

A pesar de su reciente fallecimiento tras años ya apartada de la política, el mito de Thatcher pervive, como perviven los restos del discurso de la excelencia en ese tópico de que las mujeres somos todas iguales. Así, lo que hace una mal, lo pagamos todas (por el contrario, cuando alguna hace algo bien, eso no pasa a la cuenta de resultados). El ejemplo más recurrente es el de Margaret Thatcher. A la ex primera ministra británica, que gobernó su país con políticas ultraliberales y propició junto a Reagan la reacción conservadora de la década de los ochenta, le cayó el sobrenombre de la dama de hierro. Pero lo curioso es que la crítica de aquéllos que no estaban conformes con la política de Thatcher –y esto no es un alegato a favor de su gobierno ni muchísimo menos–, no la critican sólo a ella, sino a todas las mujeres. Así, es frecuente escuchar: ¿para qué queréis el poder las mujeres? ¿Para hacer lo mismo que los hombres, como la Thatcher? Es idéntico recurso de quienes usan la opinión de una mujer no feminista para descalificar el discurso feminista y más aún, quienes utilizan el discurso de una mujer feminista que no coincide con el de otra mujer feminista. Es decir: ¡todas! las mujeres tenemos que pensar igual y ¡todas! las feministas también. Un argumento que ni se plantea en el caso de los varones. Los hombres se pueden dividir en partidos políticos, sindicatos, corrientes, organizaciones sociales, gremios…, es la lógica del mundo. Y, por supuesto, a nadie se le ocurre pensar que después de un Calígula, un Hitler, un Franco, un Pinochet… estén todos desacreditados para gobernar.

1 comment for “El mito de Margaret Thatcher

  1. agosto 14, 2013 at 8:48 pm

    Es que hay ciertas preguntas que son una muestra de toda una ideología: ¿Para qué queremos el poder las mujeres? Y estamos en el siglo XXI…. A partir ahí qué más da cualquier explicación que ofrezcamos sobre nuestras diferencias políticas.

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