El Vaticano y Naciones Unidas

No puedo estar más de acuerdo con el artículo publicado por Francisco Delgado, presidente de Europa Laica en el periódico La Marea y que lleva por título: El Vaticano no debe formar parte de la ONU, ni siquiera como observador. Una petición que hace años lleva realizando el movimiento feminista. Ya en el año 2000 se inició una Campaña contra el estatuto privilegiado de la Santa Sede en la ONU.

El origen de esta campaña, sostenida por cientos de organizaciones y miles de personas en todo el mundo, incluidos muchos católicos, puede consultarse en el sitio Internet http://www.catholicsforchoice.org (en español y en inglés).
Está apoyada, entre otras, por las siguientes organizaciones:
Mouvement Europe & Laïcité: http://www.europe-et-laicite.org (en francés)
Federación Humanista Europea
International Humanist Ethical Union

Más tarde, lo pidieron las feministas españolas en la 54 sesión de la CEDAW. (Recuerdo aquí la noticia de 2010)

Asociaciones feministas piden la expulsión del Vaticano de la ONU

Documento con fecha martes, 02 de marzo de 2010.
Autor: Redacción.Fuente: El Plural.
Asociaciones feministas españolas participantes de la 54 Comisión Jurídica y Social de Naciones Unidas que empezó ayer en Nueva York han pedido a Ban Ki Moon que retire al Vaticano sus privilegios en la ONU. Tal como cuenta la cadena Ser, la Santa Sede cuenta con la categoría de “Estado Observador Permanente No-Miembro” y como tal puede acudir a conferencias mundiales con pleno derecho a voto, participar en agencias, comités y comisiones de la ONU, y tomar partido en la Asamblea General. Para las feministas, las continuas críticas del Vaticano a la planificación familiar y a los derechos reproductivos de la mujer hacen un flaco favor a la lucha contra el Sida y propician una merma de recursos sanitarios y educativos destinados a las mujeres. Estos planteamientos se recogen en la llamada “Declaración de Córdoba”, un documento que denuncia los peligros de la “teocracia” y de las injerencias religiosas en las democracias.

La “Declaración de Córdoba”, explica los peligros de la “teocracia” a partir de una serie de consideraciones sobre la situación actual. El escrito apunta que es “esencial, para consolidar los derechos” que “los estados se hallen libres de las influencias religiosas”, y propone “sacar el adoctrinamiento religioso de las escuelas” y favorecer el conocimiento de todas las religiones” en su categoría de “vehículos normativos y culturales responsables en la mayor parte del mundo de las libertades de las mujeres o de su sometimiento”.

“El ordenamiento sagrado no pude imponerse sobre el legislativo”, “vivimos en democracias y no en teocracias y no podemos permitir que en los espacios donde se toman decisiones que afectan a la vida de las mujeres haya miembros que pertenecen a organizaciones que imponen disciplina y obediencia ajenos al orden constitucional y de los Derechos Humanos”, apostillan las feministas en el citado texto. En su opinión, “el mayor peligro que enfrentan los derechos humanos de las mujeres en el mundo provienen de la injerencia de las religiones en los Estados y por tanto es necesario apostar claramente por la laicidad”.

“Declaración de Córdoba”

“LOS DERECHOS DE LAS MUJERES SON DERECHOS HUMANOS”.

Córdoba Noviembre 2009

Reunidas en el XX Feminario, 500 mujeres de la sociedad civil, la academia, los medios y la política institucional, empoderadas por las palabra y la acción, conscientes de que nuestra agenda ha perfeccionado las democracias y sabedoras de que los Derechos de las Mujeres son parte inalienable de los Derechos Humanos Universales, hacemos los siguientes considerandos,

CONSIDERANDOS

• Considerando que: lo que ocurre en un lugar del planeta tiene repercusión automáticamente en otro y por tanto es estratégico seguir potenciando las redes de mujeres y trabajar con la perspectiva internacional coordinando objetivos y sumando fuerzas.

• Considerando Que la Igualdad es no discriminación y aceptación de la diversidad.

• Considerando Que en los últimos 50 años se han producido importantes avances en relación a los Derechos de las Mujeres, cuya evolución nos permite ahora definir la estrategia de trabajo en el futuro.

• Considerando Que es fundamental poner en valor los avances logrados, reconociendo sin embargo que son de gran fragilidad y que entre nuestros retos prioritarios está el lograr que se consoliden.

• Considerando que Todos los avances que han permitido la extensión de derechos en nuestras sociedades han sido propiciados por la agenda de la igualdad impulsada por el movimiento feminista internacional.

• Considerando que es necesario reforzar los derechos que el plan de acción de la IV conferencia mundial de la mujer hace en relación a los derechos sexuales y reproductivos en el sentido de que a la hora de tener hijas e hijos mujeres y varones cuenten con la libre y responsable decisión sobre el número y espaciamiento, dispongan de información adecuada, se les reconozca estos aspectos como derechos y sean responsables en el ejercicio de los mismos.

• Considerando que es clave también no perder de vista el movimiento de reacción que se ha producido frente a cada paso de avance.

• Considerando que la situación ha cambiado porque la defensa de los derechos de las mujeres se sitúa en la actualidad en posiciones de liderazgo de presente y futuro mientras que los grupos de oposición a la igualdad defienden posiciones retrógradas que deben formar parte del pasado.

• Considerando que las Conferencias Internacionales de la Mujer convocadas por la ONU han sido herramientas fundamentales de apoyo a los avances logrados.

• Considerando la importancia del desarrollo de las democracias para garantizar estados en los que mujeres y varones tengan los mismos derechos.

• Considerando que no hay igualdad sin democracia y que para que haya democracia es necesario que las políticas públicas estén centradas en los derechos de ciudadanía.

• Considerando que “Si el mundo fuera una democracia la mayoría absoluta política estaría en manos de las mujeres”.

• Considerando esencial, para consolidar los derechos, la importancia de que los estados se hallen libres de las influencias religiosas

• Considerando que es esencial sacar el adoctrinamiento religioso de las escuelas y favorecer el conocimiento de todas las religiones porque son vehículos normativos y culturales responsables en la mayor parte del mundo de la libertades de las mujeres o de su sometimiento.

Considerando que El ordenamiento sagrado no puede imponerse sobre el ordenamiento legislativo y que vivimos en democracias y no en teocracias no podemos permitir que en los espacios donde se toman decisiones que afectan a la vida de las mujeres haya miembros que pertenecen a organizaciones que imponen disciplina y obediencia ajenos al orden constitucional y de los Derechos Humanos.

DECIDIMOS

1. Que dado que perviven anacronismos conceptuales por parte de quienes se resisten al avance de los Derechos de las Mujeres. Dado que la plena ciudadanía se desarrolla en estados democráticos y no teocráticos, dado que ningún ordenamiento sagrado puede imponerse o modelar el ordenamiento legislativo, las mujeres pedimos que Naciones Unidas acabe con el privilegio de la Santa Sede de ser “Estado Observador Permanente No-Miembro” y limite el estatus que le otorga presencia en las conferencias mundiales con pleno derecho al voto y le permite tomar parte en las discusiones y decisiones de la Asamblea General y participar en agencias, comisiones y comités de las Naciones Unidas.

2. Decidimos que: no se pueden objetar los derechos reproductivos de las mujeres ya que esto dificulta un tratamiento adecuado del VIH / SIDA y merma los recursos sanitarios y educativos destinados a las mujeres.

3. Decidimos que: el mayor peligro que enfrentan los derechos humanos de las mujeres en el mundo provienen de la ingerencia de las religiones en los Estados y por tanto es necesario apostar claramente por la laicidad de los Estados. Proponemos sacar el adoctrinamiento religioso de las escuelas y favorecer el estudio de todas las religiones porque son vehículos normativos y culturales, responsables en la mayor parte del mundo de las libertades de las mujeres o de su sometimiento.

4. Decidimos que: dado que existe una clara vinculación entre los déficits económicos de las mujeres y la práctica de la prostitución, una pervivencia esclavista avalada por la falsa y perversa idea de libre elección, que oculta que la mayoría de las mujeres son traficadas y elude la dimensión simbólica del problema ya que cuando una mujer está vendiendo su cuerpo no sólo vende el suyo sino también el mío, el de todas. Por ello recomendamos políticas claras y específicas dotadas de recursos económicos suficientes para que las mujeres del mundo puedan llegar a una autorrealización plena sin verse sometidas a prácticas vejatorias.

5. Decidimos que: Las mujeres no pueden seguir siendo un agente extraño a los procesos de paz y por tanto su presencia es relevante porque incorporan los relatos sobre las agresiones específicas y para garantizar la reconstrucción y consolidación de manera efectiva de la reconciliación.

CONCLUIMOS

Que es imprescindible el compromiso de los organismos internacionales para desarrollar una acción sistemática de expresión e interpretación explicita de los tratados y convenciones de Derechos humanos en términos de las exigencias de igualdad de género.

Por ello, reunidas en Córdoba en noviembre de 2009, en el marco del XX Feminario, consideramos necesaria la celebración de una nueva Conferencia de la Población y reclamamos la convocatoria de una nueva Conferencia Mundial de las Mujeres, que permita actualizar la agenda de nuestros Derechos.

 

Todo lo dicho entonces, cobra de nuevo actualidad ante la actitud del Vaticano respecto a los derechos sexuales y reproductivos así como por su respuesta ante el informe de Naciones Unidas sobre los casos de pederastia denunciados entre el clero.

 

Vaticano arremete contra informe de ONU sobre pederastia de curas
POR AFP – Actualizado el 7 de febrero de 2014 a: 01:08 p.m.

El Vaticano lanzó este viernes una verdadera ofensiva contra los “graves límites” y “las anomalías” del informe de la ONU que acusa a la milenaria institución de encubrir por décadas la pederastia de los curas en numerosos países.
Para el padre Federico Lombardi, vocero del Vaticano, el informe de la ONU ha sido inspirado por organizaciones no gubernamentales con prejuicios negativos hacia la Santa Sede y sus posiciones.

“La manera con que ha sido presentado, las objeciones y la insistencia sobre varios casos en particular dejan pensar que se ha dado mucha atención a la visión de organizaciones no gubernamentales, a priori hostiles contra la Iglesia católica, la Santa Sede y sus posiciones”, declaró Lombardi a Radio Vaticano.

El religioso indica indirectamente a la asociación de víctimas de curas pedófilos SNAP (Survivors Network of those Abused by Priests), la cual pide desde hace años que los culpables sean castigados.

“Es una reacción típica de esas organizaciones que no quieren reconocer todo lo que ha hecho la Santa Sede y la Iglesia en los últimos años al admitir sus propios errores, renovar normas y desarrollar medidas de formación y prevención”, recalcó Lombardi.

Para el Comité de Naciones Unidas para los Derechos de los Niños, el Vaticano adoptó políticas que permitieron que sacerdotes acosaran y abusaran por años de miles de menores de edad, favoreciendo también la impunidad de los culpables y pide que se abran los archivos sobre los pedófilos y los obispos que los protegieron.

Para Lombardi, el comité de la ONU no tuvo en cuenta las respuestas escritas y orales que los representantes de la Santa Sede presentaron sobre ese tema.

Para la llamada “excomunión mediática” de la ONU, el Vaticano movilizó a la prensa católica, -diarios, emisoras y programas de televisión italianos-, que tildaron las acusaciones de “injustas”, inexactas, confusas y desconcertantes”.

El único que ha evitado pronunciarse personalmente hasta ahora ha sido el papa Francisco, quien al parecer responde con hechos más que con palabras.

El Pontífice avaló este jueves el proceso de “purificación” y “renovación” del movimiento ultraconservador Legionarios de Cristo, fundado por el mexicano Marcial Maciel en 1941 y emblema de esos horrores, por haber abusado de seminaristas y hasta de sus propios hijos y haber gozado por décadas de la protección de la Santa Sede.

Al autorizar la elección de nuevos dirigentes después del “mea culpa” pronunciado por el movimiento, que estaba bajo las órdenes de un comisario, el Papa indica la línea que adoptará.

El mismo día la Congregación para la Doctrina de la Fe anunció la apertura de una investigación sobre el obispo chileno Cristián Contreras, a cargo de la diócesis de la ciudad de San Felipe (centro), por supuestos abusos sexuales.

La investigación también alcanza al sacerdote chileno Mariano Labarca, exsuperior a nivel mundial de la orden de los Mercedarios -de la cual también es parte Contreras- y a quien el Vaticano ordenó en mayo pasado dejar sus funciones como párroco de una iglesia en Colombia debido a denuncias en su contra por abusos.

La petición de perdón colectivo de los legionarios, la ruptura con Maciel y su herencia, la apertura de investigaciones, forman parte de la línea de “tolerancia cero” que la jerarquía de la Iglesia ha pretendido adoptar en los últimos años.

“En los últimos diez años ha habido un cambio de actitud”, sostiene el veterano vaticanista Luigi Accatoli en el diario Il Corriere della Sera.

Aunque los datos sobre el alcance del fenómeno dentro de la Iglesia no son públicos, la jerarquía de la Santa Sede, respetando el deseo de limpieza, ha retirado a varios sacerdotes condenados, así como a obispos acusados de encubrimiento, entre ellos varios de Irlanda, uno de los países más afectados.

Para Lombardi, “es grave” que no se haya comprendido “la naturaleza específica de la Santa Sede”, ya que es “una realidad diferente a la del resto de los Estados”.

Según la Congregación para la Doctrina de la Fe, en el año 2011 y 2012, bajo Benedicto XVI, unos 400 sacerdotes perdieron su condición de curas – la pena más grave del derecho canónico – por abuso de menores.

En los últimos tres años, cerca de 600 casos han sido denunciados anualmente, la mayoría por abusos cometidos entre 1965 a 1985.

Después de la racha de escándalos que se desataron en medio mundo en el 2010, el Vaticano estableció reglas nuevas que instruían a los obispos a denunciar los casos de abuso a la policía local, según la ley de cada país.

Pero a pesar de las arremetidas y explicaciones del Vaticano, el informe de Naciones Unidas, no deja lugar a dudas por lo que es más pertinente que nunca que el Vaticano abandone su estatus en la ONU.