Fabricantes de perlas misóginas

Publicado en La Marea (25-diciembre-2012)

No recuerdo cuándo perdimos la inocencia. Probablemente, tras la Conferencia Mundial sobre la Mujer de Beijing, en 1995. Fue la mayor que las Naciones Unidas haya organizado. Asistieron los 189 Estados Miembros de la ONU, 17.000 participantes que incluyeron 6.000 representantes  gubernamentales y más de 4.000 de las ONG, otros 4.000 periodistas y todas las organizaciones de las Naciones Unidas. Allí se adoptó, de forma unánime, la Plataforma de Acción de Beijing que pretendía garantizar mejoras para todas las mujeres, sin excepción.

Fue un éxito rotundo. Nunca hasta entonces se había estudiado tan a fondo la situación de las mujeres en el mundo ni se habían identificado con tanta claridad los problemas que, en vísperas del siglo XXI, aún mantenían a la mitad del mundo atrapada en una red que iba desde la desigualdad hasta la esclavitud. Tan potente fue el impulso de Beijing como la reacción. El velo de la igualdad se rompió. Hasta entonces, creíamos que teníamos que “contar” y “demostrar” la violencia y el abuso que sufrían las mujeres. Cuando esto ocurriera, las cosas cambiarían. Llegadas al siglo XXI, “las cosas” han empeorado.Sabemos dónde está el origen de los problemas pero no conseguimos erradicar la desigualdad ni la violencia que sufren las mujeres en todo el mundo.

Los medios de comunicación y las redes sociales son testigos, y a menudo cómplices, de un goteo incesante de palabras e imágenes que golpean directamente al rostro de la igualdad. Nos hemos acostumbrado. La exposición repetida a cualquier grado de violencia afecta y disminuye la conciencia crítica de percepción y de rechazo de la misma, distorsionando el umbral de tolerancia y constituyendo un anestésico contra la violencia. Y así estamos, anestesiados.

Siguiendo la estela del maestro José María Izquierdo que ha consolidado una revista de prensa “en absoluto neutral”, que dice él mismo, inauguramos una sección de denuncia ante la impunidad con la que se agrede verbal y simbólicamente a las mujeres llegando a verdaderos ejercicios de apología de la violencia de género sin que ningún estamento judicial se inmute.

No es éste un ojo morado por los golpes, es un ojo vigilante frente a la misoginia y sus manifestaciones. Ante la impunidad de la violencia, la denuncia. Esta sección recoge aquellos artículos, reportajes, declaraciones o hechos que nos agreden. La desmemoria ampara a los violentos. Esta es una sección abierta a todas las personas que quieran alimentarla enviando sus aportaciones.

La inauguramos con un breve repaso a las “perlas” del 2012.

El sexo de los dinosaurios

Visto y oído en TVE, en la 2, el pasado 23 de noviembre:

“Año tras año sigue aumentando el número de mujeres asesinadas a manos de sus maridos o ex compañeros (…) Es verdad que nueve de cada diez actos violentos en general, son cometidos por hombres, pero hay otros datos. Por cada diez mujeres asesinadas también mueren tres hombres, cinco intentan suicidarse después de cometer el delito y al menos dos, lo consiguen. El divorcio provoca suicidios tanto en hombres como en mujeres pero por cada seis mujeres que se suicidan tras un divorcio, se suicidan, 35 hombres, es decir, cinco veces más. Simplificar esta tragedia como violencia de los hombres ejercida sobre mujeres es cerrar los ojos frente al más estruendoso fracaso de la estructura de la relación de pareja. Las mujeres aunque mucho menos violentas, no son menos agresivas”.

El sexo de los dinosaurios, que así se titula esta especie de documental resulta tan hiriente que ha motivado una queja formal ante el Instituto de la Mujer de la Red Internacional de Mujeres Periodistas. Son 93 minutos de una cinta que sus creadores presentan como: “¿Road movie? ¿Comedia documental? ¿Análisis sexo-sociológico? (…) En cualquier caso, el resultado es sorprendente porque se desliza de forma natural hacia la comedia”.
Poco tienen de comedia los asesinatos de mujeres (44 más cuatro casos en investigación este año, hasta el 5 de diciembre, según cifras oficiales).

De leyes y mujeres
En su segundo día como presidente del Consejo General de la Ciudadanía en el Exterior –órgano consultivo y asesor perteneciente al Ministerio de Empleo-, José Manuel Castelao estaba reclamando el acta de la reunión a una de las comisiones, la mesa de Educación y Cultura, a quien le faltaba un voto para formalizar el documento. “No pasa nada. ¿Hay nueve votos? Poned diez… Las leyes son como las mujeres, están para violarlas”, dijo.
Ocurría el 2 de octubre y pocas horas después de que se difundiese la frase, José Manuel Castelao Bragaño, anunciaba su dimisión. Había sido propuesto por la ministra de Empleo, Fátima Báñez, y votado después por el pleno del Consejo. Su mandato, que debía durar cuatro años, no duró ni una semana.
Es el paradigma de esta sección. No solo por el desprecio que demuestra la frase sino también por la eficacia de la denuncia. Lo publicó El País y buena parte de los medios de comunicación. La noticia fue compartida miles de veces en las redes sociales. La respuesta también: “Las leyes son como las mujeres, están para respetarlas”.

Las 20 formas de matar a una mujer
Lo difundió Europa Press el 9 de octubre. El ex concejal de Agrupación Social Independiente (ASI) y presidente de esta formación, Joaquín Rabasco se enfrentaba a una petición de tres años de cárcel por “presuntamente” incitar a la violencia de género al permitir que la web del partido alojase la animación informática ‘Naked woman’. ASI mantuvo colgada en su web, a lo largo de noviembre y diciembre de 2005, la animación que mostraba 20 formas de acabar con la vida de una mujer desnuda que montaba en bicicleta bajo el lema ‘Tú decides con qué la golpeas’, lo que daba paso a fórmulas como matarla con un ventilador, con un cactus, con una roca, o arrojándola por un precipicio. Rabasco fue formalmente requerido por el Institut de la Dona para que eliminase la animación de la página web, a lo que el exconcejal hizo caso omiso, según las acusaciones.
Sin comentarios. Aún no se ha dictado sentencia.

Los falsos datos de las denuncias falsas
Con el título de La picaresca dispara las denuncias falsas por maltrato, lo publicó La Gaceta el 24 de noviembre: “La mujer que se enfrente a un desahucio basta con que denuncie un maltrato, por pequeño que sea, para que no la echen, sin necesidad de que haya condena. Incluso con la colaboración de su pareja”, explicó José Luis Manzanares, ex vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y miembro del Consejo de Estado.
Manzanares alertó de que “en la legislación sobre violencia de género hay una serie de puntos muy preocupantes” y de que “hay medidas que fomentan la denuncia falsa”. También puso como ejemplo el hecho de que “se den preferencias para ocupar viviendas de protección oficial por ser víctima de este tipo de violencia, también sin necesidad de una condena”.
Por su parte, el abogado Javier Pérez Roldán lamenta que el ministro de Justicia sólo haya hablado de que modificará la ley para que las custodias compartidas no necesiten del informe del fiscal y, sin embargo, “mantenga que no se pueda otorgar cuando exista violencia de género, lo que favorece que muchas mujeres denuncien para evitar su otorgamiento”.
Lástima que a veces, la realidad estropea un reportaje: Según el informe de la Fiscalía General del Estado, en 2010 se interpusieron 134.105 denuncias. De ellas, se ha registrado 1 sentencia condenatoria por denuncia falsa lo cual representa un 0,00075 por ciento del total de las denuncias presentadas. En el año 2011, de las 134.002 denuncias interpuestas hay 19 incoadas por acusación y denuncia falsa (aún no hay ninguna sentencia al respeto) lo que significa el 0,0141 por ciento del total.

Los hombres de negro no admiten mujeres
Lo publicó Daniel Basteiro en The Huffington Post
Los jefes de Gobierno de los 27 aprobaron en la noche del 22 de noviembre el nombramiento de Yves Mersch para el Consejo Ejecutivo del Banco Central Europeo. Con él, son 22 los hombres que dirigen la máxima institución monetaria, considerada clave en la resolución y salida de la crisis.

En el exclusivo club de jefes de Gobierno de la UE sólo hay tres mujeres: la canciller alemana, Angela Merkel, la primera ministra danesa, Helle Thorning-Schmidt, y la presidenta lituana, Dalia Grybauskait?.

En la Comisión Europea, la institución que propone leyes y vela por su cumplimiento, la proporción es mayor. De los 27 comisarios, 7 son mujeres, aunque ninguna en un puesto de gran poder económico. En cuanto al Parlamento Europeo, alrededor de un tercio de sus 754 miembros son mujeres. Tanto el Parlamento Europeo, como la Comisión, o el Consejo, las tres instituciones europeas más importantes, están lideradas por hombres. Tampoco hay mujeres al mando del Fondo Europeo de Estabilización Financiera (que gestiona los rescates), el Comité de las Regiones, el Eurogrupo o el Banco Europeo de Inversiones.