García Márquez, el genio al que le perdonaron todo

Artículo publicado en La Marea el 24 de abril de 2014

A Gabriel García Márquez todo se lo perdonaron. Hasta ese infame último libro: Memoria de mis putas tristes, apología de la violación, la misoginia y la violencia contra las mujeres que recibió el mismo aplauso de los caballeros del canon que sus magníficas obras anteriores. Sin duda, García Márquez fue un genio de la literatura, un maestro del reportaje y un artista de la palabra pero eso no le hacía un gran hombre, sí un gran, enorme, escritor. Su dimensión humana y su talla literaria pudieron estar separadas hasta la aparición de las mencionadas “Memorias”. Ahí, el genio resbaló. Desde el comienzo: “El año de mis noventa años quise regalarme una noche de amor loco con una adolescente virgen”, hasta el final: “Ay, mi sabio triste (…) Esa pobre criatura está lela de amor por ti”.
Al librito en cuestión, poco más de cien páginas, no le falta detalle: todas las mujeres son malas y/o putas salvo la madre del protagonista, un ángel, por supuesto; todas las mujeres a su disposición sexual, incluidas las niñas -pobres, eso sí- porque las que no lo están pueden ser violadas y después, también prostituidas; ellas no hablan, la adolescente Delgadina tenía catorce años y se mantuvo muda mientras el viejo protagonista de la narración satisface por activa o pasiva los caprichos del deseo. El juego es fácil: un señorito rico y muy culto, por supuesto, indefenso ante un mundo lleno de perversas mujeres -a Damiana la violó entre página y página de La lozana andaluza, ella trabajaba en la casa, descalza para no molestar, mientras él leía tumbado en una hamaca-. Cuando se publicó el libro, sus defensores utilizaron el manido argumento de que solo era ficción. Sí, solo es ficción nacida de la mirada y la pluma de un escritor.

Apenas tres años después de publicarse Memoria de mis putas tristes, Mercedes Beroiz escribió El llanto de los caracoles, publicado por Caballo de Troya. Mercedes hizo realidad el deseo de quienes, admiradores hasta ese momento de la literatura de García Márquez, sentíamos la necesidad de dar voz a Delgadina porque las Delgadinas existen y se cuentan a millones en Latinoamérica y en medio mundo. “Si los muros de una ciudad están marcados por los sin voz, en algún sitio debería estar la voz de las mujeres. ¿Dónde estarán las voces de las mujeres?”, escribe Beroiz.

Algo parecido me preguntaba hace unas semanas, en Porto Alegre, una joven estudiante. Fue al término de una conferencia organizada por el Sindicato de Periodistas de la ciudad. Acabábamos un debate sobre la situación de los medios de comunicación, de su capacidad de crítica, su relación con el poder y su papel a la hora de mostrar el mundo, el mundo al completo, no solo una parte. Cuando comenzó el turno de preguntas, ella compartió su preocupación: ¿Dónde está la voz de las mujeres? ¿Cómo contestamos a los líderes de izquierdas que mientras hablan de justicia y revolución rechazan los derechos de las mujeres como acaba de hacer el presidente Correa proclamando la “revolución ciudadana” al tiempo que amenaza con dimitir si se permite la interrupción del embarazo incluso en casos de violación? Y como Correa, Evo Morales, o el difunto Hugo Chávez o el nicaragüense Daniel Ortega

No supe qué responderle porque yo me hago la misma pregunta: ¿Qué hacemos con estos genios tan genios, con estos revolucionarios tan revolucionarios y tan poco hombres? ¿Cerramos los ojos y les seguimos aplaudiendo, sin peros, sin críticas? ¿Les subimos a los altares aún a costa de todas nosotras? ¿Les perdonamos todo?
Ayer recibió el Cervantes Elena Poniatowska. El premio lo han ganado ya 35 varones, ella es la cuarta mujer… y tomó la palabra en el acto de entrega.

10 comments for “García Márquez, el genio al que le perdonaron todo

  1. abril 25, 2014 at 10:10 am

    Otro hijo de puta más, a sumar cuando un hombre no lo es y usa y utiliza a una niña o mujer como objeto sexual.

    Es lo que hay… por degracia…

  2. Angie Del Riego
    abril 25, 2014 at 11:43 am

    Siento indignación por los ¨genios¨ que utilizan a las mujeres para conseguir su gloria y me resisto a participar en seguir a todos los tontos que los aplauden. Ya basta! de subir santos falsos a los altares a costa de todas nosotras. La respuesta es NO, no les perdonamos que encima de violar nuestros cuerpos tambien se aprovechen de nuestras almas para utilizar nuestra verdadera belleza interior para adornar y reivindicar su podrida alma. Seria demasiado pedir que a las mujeres nos trataran simplemente como ¨seres humanos¨ dignos? eso es lo que merecemos, porque eso es lo que somos: seres humanos con derecho a ser respetadas.

  3. abril 25, 2014 at 2:21 pm

    Recomiendo el artículo “Sobre esas mujeres, felices o no, que no se suicidan a las seis”, respuesta de la dramaturga argentina Griselda Gambaro a la tristemente famosa anécdota de García Márquez “una de las cosas que más me intrigan y más admiro en este mundo es cómo hacen las mujeres para que nunca falta papel en los baños”, y a otros textos misóginos del autor.
    Está recogido en la recopilación de sus artículos periodísticos del libro “A pie de página” publicado por la editorial Norma en 2011. Resumo esta cita: “La dimensión espiritual e intelectual del ser humano, el arte, la religión, la investigación científica…. fueron posibles por estar estructuralmente ligadas a la adquisición de los conocimientos básicos, conseguir los alimentos, cocinarlos, tejer las mantas o atender la vestimenta; ingresamos al mundo del espíritu por el orden rudimentario de la casa”. Margarita Borja

  4. Graciela Brizuela
    abril 25, 2014 at 6:51 pm

    Gracias Nuria !!!por hacernos escuchar tu vos.

  5. rosa
    abril 26, 2014 at 6:17 am

    Li lei hace mucho y sin saber nada del feminio odie libro y pense que viejo esta que hadta la lucidez perdio y la creatividad

  6. Daisy Rivera
    abril 26, 2014 at 1:17 pm

    Deje de leer a Garcia Márquez desde hace muchos a?os. Durante mi adolescencia no tuve otro remedio porque era requerido como parte de mi educación literaria. Me alegra sobremanera que demos conciencia a todas nuestras mujeres y que analizamos el verdadero contenido de estos textos literarios. En hora buena!

  7. Alex
    abril 26, 2014 at 2:47 pm

    Gracias por tu Valentía a la hora de escribir este artículo. Lamentable lo que planteas, afortunadamente nunca leí “Historia de mis putas tristes”… ¡Qué triste! Deplorable que a alguien que escriba cosas como esas se le considere “genio”, cosas bien podrían tildarse de APOLOGÍA DEL SEXISMO, o de Apología de la Explotación Sexual femenina.

  8. Gustavo Mérida
    abril 30, 2014 at 8:59 am

    Apreciada Nuria: No entendí por qué metes a Chávez en ese saco. Haciendo un paralelismo eurocéntrico y traído sin algún pelo, me recuerdas a Pascual Serrano y sus sanos consejos a mis compatriotas disociados pero que, entre líneas, asoma una arrogancia muy parecida a la tuya. Te mando un respetuoso saludo desde Venezuela.

    • mayo 2, 2014 at 5:42 pm

      Apreciado Gustavo, respeto tu opinión pero yo no tengo nada ni de arrogante ni de eurocentrista (supongo que se dice así). Hace siglos que las mujeres de aquí y allá compartimos problemas y soluciones. A Chávez le meto en el saco de la izquierda deudora con las mujeres, con la defensa de nuestros derechos. Esa izquierda que aún cree que puede derrotar al capitalismo sin enfrentarse al patriarcado. Te envío un respetuoso saludo desde Madrid.

  9. Alberto
    mayo 2, 2014 at 1:36 pm

    Gracias Nuria y a todas las personas que nos ayudan a ver un lado escondido del mundo.
    Quizás dentro de no mucho podamos ver de formas diferentes y vernos a nosotras mismas y a nosotros mismos como personas, como seres. Quizás el día que comprenda que como hombre también soy victima de un sistema injusto, y que ganaría mucho más si mis compañeras están bien. el mundo sonreiría un poco más. El problema va mas allá del genero, más allá de las razas, más allá del ser humano y la naturaleza… Siento que va mucho mucho mas allá, mucho mas adentro… va al interior de cada uno de nosotros.
    Quiero pedir perdón, como hombre y como persona a todas las mujeres, personas, niñas, niños, animales, plantas y seres vivos que yo y mi cultura hemos dañado. Quiero agradecer a todas las mujeres, personas, niñas, niños, animales, plantas y seres vivos que me enseñan cada día a ver el mundo desde un nuevo punto de vista.
    DE TODO CORAZÓN GRACIAS

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