Los tópicos: Paciencia, mujer, paciencia

Otro de los tópicos utilizados respecto de los derechos de las mujeres es el argumento del paso del tiempo. Ante las críticas que el feminismo hace sobre los déficits democráticos y las distintas realidades femeninas, una respuesta habitual es: no se consiguen las cosas de hoy para mañana. Un argumento comúnmente aceptado y que causa perplejidad entre las filas feministas en las que se pregunta: ¿Cuál es la razón por la que las mujeres del siglo XXI nos tengamos que resignar a no ser ciudadanas de plenos derechos? ¿Se ha conseguido algún cambio social o político sin trabajo previo y lucha continua? ¿Por qué motivo tenemos que confiar en que serán nuestras nietas las que por fin sean mujeres libres y ciudadanas respetadas? Y, sobre todo, después de tres siglos de lucha, ¿cómo no pensar que es una desvergüenza apelar a la paciencia de las mujeres?

2 comments for “Los tópicos: Paciencia, mujer, paciencia

  1. agosto 11, 2013 at 11:43 pm

    Sí ,sí la paciencia ha sido una imposición histórica a mujeres y niñas según el decálogo machista, esperar con las piernas cruzadas ,las manos apoyadas sobre el regazo ,la mirada baja ….Paciencia , con los niños ,los maridos , los padres, los jefes, con los deseos propios,con os proyectos , con el tiempo libre , ….. que carajo. El síndrome de Penelope.
    Es ahora, es ayer.

  2. Alex
    agosto 12, 2013 at 2:11 pm

    Muy acertada la entrada; totalmente de acuerdo… Sí, la “bendita” paciencia, símbolo de “virtud femenina”. Suscribo igualmente el anterior comentario. Una paciencia que, incluso en ocasiones, para más “inri” se nos exige a algunas desde las propias filas de mujeres presuntamente “feministas”, lo cual duele aún más si cabe. “Pongámonos pues a hacer calceta, como antaño y esperemos confiadamente a que el sexo privilegiado nos libere, y a que las cosas cambien por sí solas”. Siempre esperar, esperar, a que el mañana sea mejor que el hoy, a que la inercia patriarcal se rompa por sí sola, esperar a que llegue el día en que seamos libres, libres de verdad por fín, libres para ser, libres para vivir y disfrutar la vida, libres para ejercer nuestra dignidad humana, en pie de igualdad con los hombres, a su lado compartiendo una ciudadanía plena. Pero siempre sale a colación el “mañana”, ese mañana que nunca llega, que nunca es hoy y, yo me pregunto: ¿Acaso somos las mujeres de hoy inmortales?

    Sólo tenemos, al igual que los hombres, una vida que vivir… Tenemos el derecho y el deber de vivirla con dignidad y plenitud, gozando de los mismos derechos, libertades y oportunidades ¡HOY!

    Una Mujer impaciente….

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