Masculinidad

Durante meses, circuló por Internet un texto anónimo que tenía muy buena aceptación entre personas que trabajan a favor de nuevas formas de ser mujeres y hombres. Decía así:

Por cada mujer hay un hombre
Por cada mujer fuerte, cansada de tener que aparentar debilidad,
hay un hombre débil cansado de tener que parecer fuerte.

Por cada mujer cansada de tener que actuar como una tonta,
hay un hombre agobiado por tener que aparentar saberlo todo.

Por cada mujer cansada de ser calificada como “hembra emocional”,
hay un hombre a quien se le ha negado el derecho a llorar y a ser delicado.

Por cada mujer catalogada de poco femenina cuando compite,
hay un hombre que se ve obligado a competir para que no se dude de su masculinidad.

Por cada mujer cansada de sentirse un objeto sexual,
hay un hombre preocupado por aparentar que está siempre dispuesto.

Por cada mujer que se siente atada por sus hijos,
hay un hombre a quien se le ha negado el placer de la paternidad.

Por cada mujer que no ha tenido acceso a un trabajo o salario satisfactorio,
hay un hombre que debe asumir la responsabilidad económica de otro ser humano.

Por cada mujer que desconoce los mecanismos de un automóvil,
hay un hombre que no ha aprendido los secretos del arte de cocinar.

Por cada mujer que da un paso hacia su propia liberación,
hay un hombre que redescubre el camino a la libertad.

El texto gustaba mucho. Incluso circuló también alguna variante que invertía los términos de la comparación:
Por cada hombre débil, cansado de tener que parecer fuerte, hay una mujer fuerte cansada de tener que aparentar debilidad.
Por cada hombre agobiado por tener que aparentar saberlo todo, hay una mujer cansada de tener que actuar como una tonta.
Quienes trabajan en masculinidad explican que este texto gusta porque expresa que también los hombres sufren los efectos de la imposición patriarcal de los roles tradicionales.

Pero… cuatro de los expertos más destacados: Luis Bonino, Dani Leal, José Ángel Lozoya y Péter Szil, añadían que a ellos su lectura les incomoda: “pensamos que es engañoso ya que sólo habla de diferencias y no de desigualdades y porque, en esa equiparación que propone, invisibiliza el plus de sufrimiento y subordinación que el modelo tradicional impone a las mujeres”.
Ante esto, los cuatro presentaron también a través de Internet, un texto alternativo para su reflexión:

POR CADA MUJER HAY UN HOMBRE…

Por cada mujer cansada de tener que aparentar debilidad,
hay un hombre que disfruta de protegerla esperando sumisión.

Por cada mujer cansada de tener que actuar como una tonta, hay un hombre que aparenta saberlo todo porque eso le da poder.

Por cada mujer cansada de ser calificada como “hembra emocional” ,
hay un hombre que aparenta ser fuerte y frío para mantener sus privilegios.

Por cada mujer catalogada de poco femenina cuando compite,
hay un hombre al que no le importa pisar a quien sea con tal de ser el primero.

Por cada mujer cansada de sentirse un objeto sexual,
hay un hombre que disfruta utilizando a las mujeres para su placer.

Por cada mujer que se siente atada por sus hijas e hijos,
hay un hombre que disfruta de tiempo libre a su costa.

Por cada mujer que no ha tenido acceso a un trabajo o salario satisfactorio,
hay un hombre que se aprovecha del trabajo gratuito hecho en casa y que no mueve un dedo para reivindicar la igualdad de derechos laborales de la mujer.

Por cada mujer que desconoce los mecanismos de un automóvil,
hay un hombre que cuando llega en coche a casa tiene mesa y mantel puesto.

Por cada mujer que da un paso hacia su propia liberación,
hay un hombre que tiene miedo de perder su lugar privilegiado ante ella.

Por cada mujer que es víctima de violencia en el hogar,
hay un hombre que la ejerce y lo niega, presentándose como víctima de las “provocaciones” o el “abuso psicológico” femeninos y muchos otros que miran hacia otro lado en un silencio cómplice.

Por cada mujer que confía en que los hombres quieren la plena igualdad de derechos, hay cientos de hombres confiando en que “todo cambie un poco para que todo siga igual”.

“Si queremos que las cosas cambien y desaparezcan las desigualdades dejémonos de autocomplacencias masculinas y asumamos nuestras responsabilidades”, concluían Bonino, Lozoya, Leal y Szil.

4 comments for “Masculinidad

  1. agosto 12, 2013 at 4:49 pm

    Muy bueno el ejercicio de modificar el texto, porque nos hace analizar y ser conscientes del problema. Y así como este texto, hay muchos otros circulando en redes sociales donde las “buenas” intensiones esconden algo más, pero que por desconocimiento o falta de reflexión los aceptamos muchas mujeres, diciendo incluso que el hombre que nos concibe así es único y bueno, cuando el amor debería empezar con una misma. Tal parece que la dependencia por lo que las demás personas piensen o crean acerca de nosotras es más importante que la definición propia.

  2. agosto 12, 2013 at 6:01 pm

    Gracias Nuria…como siempre tus aportes son atinadísimos…un abrazo desde Guatemala.
    Ana Silvia Monzon

  3. Toni Martins
    agosto 12, 2013 at 8:35 pm

    Todo lo que es dicho para que logremos la equidad es importante, pues son ideas diferentes y diversas. Así, pues, no podemos pensar solo en una dirección, porque todas las experiencias, que expresan búsquedas y vivencias, son válidas. A mí me gusta el texto original, porque soy un hombre que busca la equidad desde pequeño, y los textos sobre masculinidad, además de los grupos de hombres igualitarios, me han ayudado mucho a encontrar respuestas que hace mucho buscaba para mi vida.

  4. Vicky
    agosto 20, 2013 at 9:13 am

    Gracias Nuria. Yo fui una de las que leyó ese texto en su apogeo y desde el primer momento había algo que no me encajaba y me hacía plantearme si por cada mujer … un hombre… porque la igualdad no esta conseguida…Seguramente en algún momento tambien recibiera en mi bandeja de entrada el reescrito aunque por simil con el otro lo borrase sin leer y ahora lo conozco y me alegra. Es bastante desolador intuir una desigualdad y no poder ponerle nombre, no tener en ese momento las herrammientas, la teoria…para contestarlas y aún más desalentador cuando con quienes compartes lucha no lo ven, lo perciben o lo sienten. Por ello, aunque sea a los años es reconfortante reafirmar tu intuición. Gracias muchas de tu aportaciones dan mayor validez a mis percepciones sin argumentos.

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