Periódicos que “cazan” princesas

Artículo de El ojo morado publicado en el número 3 de La Marea (febrero 2013)

Ante la impunidad de la violencia, la denuncia. No es éste un ojo morado por los golpes, es un ojo vigilante frente a la misoginia y sus manifestaciones. La desmemoria ampara a los violentos. Esta sección recoge aquellos artículos, reportajes, declaraciones o hechos que nos agreden. Es una sección abierta a todas las personas que quieran alimentarla enviando sus aportaciones.

La violación de seis turistas españolas en Acapulco, México, nos golpeó nada más comenzar febrero. Como suele ocurrir en estos casos, por si la agresión no fuese suficiente, el alcalde de la ciudad, Luis Walton, remató el ataque con sus primeras declaraciones en rueda de prensa: “Éstas son cosas que pasan el todo el mundo”. Luego se desdijo, e incluso pidió perdón, pero con esa primera intervención dejó claras varias cuestiones. La primera, que la violación es algo “normalizado”; la segunda, el intento de minimización y justificación habitual: si pasa en todo el mundo, no hay porqué alarmarse. Con el seguimiento de la noticia, las primeras reacciones del alcalde y la lentitud de los cuerpos de seguridad para detener a los violadores también quedó claro que si no hubiesen sido turistas españolas se habrían convertido en seis casos de violación más, ocultados y silenciados. Lo publicó El País de las Mujeres: “Cada cuatro minutos es violada una mujer en México, según estimaciones de la Secretaría de Salud. De cuatro minutos en cuatro minutos surgen 131.400 violaciones al año, 2.520 de lunes a domingo, 360 víctimas al día”. Además de las declaraciones de Walton, salvo pocas, muy pocas excepciones, la prensa “seria” tanto en México como en España, se han hecho eco del tema dedicando un párrafo a la violación y cuatro a cómo la agresión afecta a la “imagen” de la ciudad y especialmente, como perjudica al turismo, la actividad que llenaba las arcas de Acapulco hace años. Incluso hemos leído, utilizando las violaciones como excusa, especiales sobre la situación económica de la ciudad mexicana. Si hay que elegir entre informar sobre la violencia sexual o sobre economía, ya sabemos cuál es la decisión de buena parte de los medios de comunicación.


Algo similar ocurrió días después en el carnaval de Tenerife. Saida Prieto, que aspiraba a Reina del Carnaval, sufrió quemaduras de primer y segundo grado en el 40 por ciento de su cuerpo con la pirotecnia de otra de las candidatas. La prensa local se hizo eco. Un párrafo para lo ocurrido a Saida y el resto de la noticia sobre la belleza de la ganadora, la temática elegida para este año, la brillantez de la convocatoria… ¿Sobre el estado de salud de Saida, la evolución de sus quemaduras, la seguridad (o sus fallos) para las aspirantes en el concurso? Nada de nada.

Una noticia de hace 67 años
El biquini fue creado por Louis Reard en 1946 pero aún genera titulares. La revista italiana Chi publicó las fotos de la duquesa de Cambridge luciendo uno, en portada, y la prensa de medio mundo, incluida la española, se hizo eco. ¿Es noticia una mujer en biquini? Aún tienen menos desperdicio los titulares: “Kate Middleton, pillada en biquini y embarazada en el Caribe”, publicó El País. ¿Pillada?, ¿estaba robando o cometiendo algún delito? ABC: “«Chi» ha vuelto a poner en jaque a la Casa Real británica, que ya esperaba a la defensiva la publicación de unas fotografías en las que la Duquesa de Cambridge había sido «cazada» por los paparazzi embarazada y en bikini durante unas vacaciones en el Caribe”. ¿Cazada? ¿El delito será estar embarazada? ¿La Casa Real Británica se pone en jaque por unas fotos de Kate Middleton en biquini? No sigo, sirvan El País y ABC a modo de ejemplo, el resto de los “periódicos de referencia” han hecho lo mismo y ni que decir tiene las televisiones. Lo mejor de asunto es que ahí estaba también el príncipe Guillermo, en la misma playa, en bañador, luciendo torso, es más, estaba al lado de Middleton y aparece en las mismas fotos en portada. Ni se le menciona. ¿Con qué ojos miran el mundo los medios de comunicación?

Al presidente del Deutsche Bank no le salen las cuentas
Hace años el comentario del presidente del Deutsche Bank nos quedaría un poco lejos pero vista la influencia que tiene actualmente en nuestras vidas, no parecen una anécdota sus declaraciones. Alemania debate estos días, no sin polémica, la necesidad de introducir una ley para poner cuotas de presencia de mujeres en las grandes empresas. La presencia de directivas en las principales empresas del país germano apenas supera el 3,2%. En medio de la discusión ha aparecido el presidente del Deutsche Bank, Josef Ackermann, quien ha afirmado que “no hay ninguna mujer en el comité ejecutivo del Deutsche Bank, pero espero que un día u otro la dirección sea más bonita y tenga más colorido gracias a la integración de mujeres”. Claro, así no hay quien cuadre la economía europea. Si Ackermann desprecia el trabajo de las mujeres y las contabiliza en el apartado “decoración”, comenzamos a entender la brecha salarial, los desajustes del PIB, cómo se han disparado los datos de desempleo femenino y las políticas de recortes que eliminan los esfuerzos en la conciliación, la atención a dependientes… No hace falta ningún máster ni MBA, el sentido común basta para saber que no contar con el trabajo, la formación y el talento del 50 por ciento de la población es un derroche y un despilfarro. En esta cuestión, ¿no vale la teoría de la austeridad? El machismo siempre sale muy caro.

La RAE sigue en sus trece
Este mes también circuló por las redes sociales la noticia de que la RAE había aceptado el femenino para la defensora del pueblo. Y además se celebró. Quizá porque no se leyó el informe completo, firmado por el director de la Academia, José Manuel Blecua, y a petición de la propia institución. En la conclusión se explica que: “para designar la institución, debe mantenerse la denominación Defensor del Pueblo -precedida o no del sustantivo genérico- y que, en cambio, para hacer referencia al cargo, debe establecerse la concordancia de persona en función del sexo del referente. Por tanto, en el caso actual, los escritos oficiales deben utilizar la expresión defensora del pueblo”.
Y se llega a esta salida a pesar de que en el informe se expone que en algunos países americanos, la solución mayoritaria es usar Defensoría del Pueblo. “El sustantivo abstracto defensoría responde a las reglas de formación de palabras de nuestro idioma y, por tanto, no cabe censurar su empleo; sin embargo, su uso es inédito en España”. Es decir, no hay ninguna razón lingüística que lo impida pero la RAE no lo recomienda. Ya lo dijo María Moliner: “El diccionario de la Academia es el diccionario de la autoridad”. Por cierto, la RAE aún no ha respondido a la pregunta que le hice el 14 de enero “¿Cuándo tienen previsto modificar la entrada «mujer» para que se ajuste a la realidad y a las leyes en vigor?”. Continúo esperando su “informe”.