Un Juzgado da la custodia a un padre denunciado desde el Hospital la Paz por abusos sexuales a su hija

Me hago eco de la denuncia de la Red de Resistencia y Respuesta a las violencias machistas:
Entregada a su padre la niña de Colmenar que había denunciado abusos sexuales

La Red de Resistencia y Respuesta a las Violencias Machistas, surgida, entre otros motivos, para dar visibilidad a casos como éste, lanzaba la alerta. El martes 22 de octubre, a las dos de la tarde, una pareja de policías de paisano se presentaba en el colegio de R., de 10 años de edad, para llevársela al juzgado de Colmenar Viejo y trasladarla junto a su padre.

El traslado forzoso es resultado de la sentencia que el pasado 15 de julio emitía el juzgado número 4 de Colmenar Viejo, por la que
entregaba la guardia y custodia al padre de la menor, haciendo oídos sordos a las denuncias por abusos sexuales presentadas, que estaban refrendadas por partes médicos desde que la menor tenía 3 años. La sentencia incluía la prohibición expresa de que la niña no se relacionase con el entorno materno y no fija un régimen de visitas con la madre durante tres meses, alegando Síndrome de Alienación Parental (SAP), y separándola de su hermano de 5 años, medida ésta que contraviene las recomendaciones internacionales de salud en la infancia porque rompe el vínculo afectivo con su hermano. A la hora de dictar sentencia, la jueza aceptó el informe presentado por la psicóloga Isabel Mª Tagle, inhabilitada posteriormente por falta muy grave por el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid.

“El caso es una radiografía de cómo se utiliza el SAP como estrategia de violencia patriarcal dentro del ámbito judicial”, denuncian desde la Red de Resistencia y Respuesta, a pesar de que el Consejo General del Poder Judicial señale que dicho síndrome no se puede utilizar en casos de violencia de género por carecer de entidad científica.

Fátima Urzanqui, de la Red, explica que “se han interpuesto cuatro querellas a esta jueza ante el Supremo, que han llevado a la
apertura de tres diligencias por prevaricación dolosa y obstrucción a la justicia. Además, se ha solicitado la nulidad del procedimiento, por el cual esta jueza quedaría inhabilitada para poder ser ella quien ejecute sentencias”. En paralelo, se ha elevado una demanda ante el tribunal de Estrasburgo, para la protección de la menor, que ha sido
apoyada por organizaciones como Women’s Lin.

La historia de abusos de esta niña comienza cuando sólo tenía 3 años. Al volver de una vista a su padre con pernocta se aprecia un líquido extraño en su ropa interior y un enrojecimiento e inflamación de sus genitales. La madre acude al hospital donde se le diagnostica a la niña vulvovaginitis y el propio Hospital de La Paz de Madrid denuncia ante el juzgado de instrucción. El examen pericial realizado por la Clínica Médico Forense reconoce que el padre presenta conductas de riesgo para ella, que la ha maltratado y que falta a la verdad en varias ocasiones. El informe recomienda la suspensión cautelar de las visitas, y el juez acuerda dicha medida y una orden de protección.
Posteriormente, este primer juzgado se inhibe y el caso acaba en el juzgado nº 4, donde el padre ha solicitado el cambio de custodia. Y desde que este juzgado nº 4 asume el caso las irregularidades no han hecho más aumentar. Para empezar con los atropellos que ha sufrido esta niña, la medida cautelar es revocada y levantada sin haber visto ni a la madre ni a la niña, y las visitas al padre se establecen en un régimen más amplio. No se tiene en cuenta los antecedentes y distintos informes y pruebas periciales como la de Miguel Clemente en 2009, los que se reconoce que la niña no miente y que su relato de abusos es de alta credibilidad. En el 2010 después de una visita con pernocta, la niña vuelve a relatar un episodio de abusos y presenta enrojecimiento de los genitales por lo que se acude al Hospital, que de nuevo interpone una denuncia por sospecha de abusos el 21 de Septiembre.

Sin embargo, la jueza solicita una nueva prueba pericial para valorar la veracidad del testimonio de la niña y esta se realiza de manera irregular en una entrevista ante el padre y su actual pareja en la que la psicóloga, Isabel Mª Tagle le pregunta por los abusos y la niña, a pesar de la presencia del padre, es capaz de relatarlos. Niega la veracidad de su narración y concluye que hay manipulación por parte de la madre, que la denuncia de abusos es falsa y recomienda un cambio de guarda y custodia a favor del padre. La madre denunció a la psicóloga por el procedimiento empleado y el informe realizado. Es más, esta psicóloga tiene abierto un expediente disciplinario por el colegio de psicólogos de Madrid por su negligencia en el caso de Alovera, en el que no dio credibilidad a una mujer maltratada que fue asesinada poco después por el maltratador delante de su hijo de 4 años. Este informe ha sido recurrido y el Colegio Oficial de Psicólogos le ha abierto un expediente por graves irregularidades en el mismo, entre otras preguntarle a la niña por los abusos delante del padre.

A pesar de todo lo anterior, el Juzgado de Instrucción nº 4 de Colmenar Viejo, cuya titular es Cristina Villa Cuesta, dicta la sentencia de cambio de custodia en favor del por los siguientes motivos: “la madre no está cumpliendo de forma adecuada los deberes que tiene encomendados como progenitora custodia, y con ello está influyendo de forma negativa en el desarrollo académico y emocional de su hija”.

Para llegar a esta conclusión, la jueza ha considerado que la madre de la menor ha obstruido la justicia al no permitir que la niña se sometiera a la prueba pericial psicológica por el equipo psicosocial adscrito al juzgado, y tampoco ha permitido que fuera explorada judicialmente durante la celebración del juicio los días 4, 5 y 8 de Julio pasados. Además, alega que la madre ha denunciado en varias ocasiones al padre por abusos sexuales, y que éstas se han sobreseído. Por ello considera que la madre está influyendo de forma negativa en el desarrollo de la menor.
Pero lo que la jueza no ha tenido en cuenta es que las denuncias de abusos sexuales partieron del Hospital La Paz en las dos ocasiones, y que el papel de la madre es acompañar a las mismas y solicitar las medidas de protección para la menor. Asimismo que las denuncias sobre los abusos se están reabriendo de nuevo para su instrucción.

Tampoco ha tenido en cuenta que esta madre no se ha negado a que su hija se sometiera a una pericial o fuera explorada judicialmente, sino que, ante tantas irregularidades y para evitar la revictimización de su hija, ha solicitado medidas para que dichas pruebas fueran grabadas y se evitara el contacto de la niña con el padre. Le teme y se pone enferma cada vez que sospecha que tiene que verle.

Ni tan siquiera ha tenido en cuenta la violencia física que ejerció contra la madre incluso durante el embarazo, cuyo fruto es una lesión que tiene la menor en la mano derecha. Y mucho menos ha reflexionado sobre el trato psicológico que puede darle, cuya muestra han sido los repetidos insultos que el padre ha vertido sobre la niña durante el juicio: ”gorda”, “inútil”, “vaga”, “mentirosa”, etc.
Para colmo de males, el 10 de enero de este año el padre de la menor intenta sacar de la carretera con su coche a la madre, a la niña y a su hermano menor, cuando acudían desde el colegio al centro de salud, hecho que se pone en conocimiento de la jueza que abre procedimiento. Una semana antes de comenzar el juicio por la custodia de la menor, la jueza archiva el procedimiento por falta de pruebas, sin tener en cuenta la existencia de informe médico de la madre que presentaba estado de ansiedad, y un informe de la policía que se personó en el lugar de los hechos.

Estas injusticias han hecho que la madre presentara dos querellas ante el Tribunal Supremo, y le han abierto diligencias a este juzgado por prevaricación dolosa y obstrucción a la justicia el día 12 de Julio.

Enlace al informe de Save de Children, La justicia española frente al abuso sexual infantil en el entorno familiar.

2 comments for “Un Juzgado da la custodia a un padre denunciado desde el Hospital la Paz por abusos sexuales a su hija

  1. Brenda Blake
    octubre 24, 2013 at 6:53 pm

    El Sap es un invento de un pedofilo ya probado que es un invento en Estados Unidos

  2. octubre 24, 2013 at 8:20 pm

    No puedo creer que este Sra. Tagle esta todavia ejeciendo como psicologos en los juzgados. El caso de “Alovera” es de Sylvina Bassani, cuyo caso estaba estudiado por Amnestia Internacional y incluyendo en su reporte “Obstinada Realidad, Derechos Pendientes -Tres años de la Ley de Medidas de Protección contra la Violencia de Género, 2008.” Vea mi articulo “THE CASE OF SYLVINA BASSANI – SPAIN – Assassinated by her Ex-husband – April 10, 2008” fichado sobre http://worldpulse.com/node/18196 . Quote –

    – “The court appointed psychologists Juan Ignacio Alonso and María Isabel Tagle who examined Sylvina in her divorce proceeding within the “specialized” domestic violence court of Torrejón de Ardoz declared “from a psychological view-point one cannot talk about maltreatment within the home. We do not believe the woman, she demonstrates contradictions and incoherence and we recommend psychological treatment to adequately work out her conflicts with her husband and learn to open herself up to paternofilial.”

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