¿Yo feminista? No, no. Yo, femenina

Está claro que identificarse como feminista no otorga prestigio. Y si una mujer ya lo tiene, decir que es feminista sólo le hará perderlo o mitigarlo. Aún actualmente, el feminismo tiene un coste social, es obvio, aunque las feministas aseguran que es mucho más lo que reciben de él que lo que les cuesta. Pero lo sorprendente es el enfrentamiento que se hace por parte de mujeres y hombres sobre los términos feminista y femenino, como opuestos. “Es como cuando en las manifestaciones en la época de la Transición nos gritaban: ¡a fregar! Nunca entendimos porqué se suponía que las feministas vivíamos en casas sucias” , recuerda Justa Montero. Lo de femenina como opuesto a feminista es algo parecido, igual de misterioso.

El diccionario de la Real Academia Española nos describe así el término femenina:
Femenino/na: Propio de mujeres. Perteneciente o relativo a ellas. Que posee los rasgos propios de la feminidad. Dicho de un ser: dotado de órganos para ser fecundado. Perteneciente o relativo a este ser. Débil, endeble .
Feminidad: Cualidad de femenino.

Entonces, o las feministas no son mujeres o la mujer que se identifica como femenina se refiere a la última acepción del diccionario: quiere decir que es débil y/o endeble. Y lo mismo suponemos que ocurrirá con los hombres cuando defienden que las mujeres deben ser femeninas y no feministas, se estarán refiriendo a que tienen que ser débiles. Si “femenino/a” es lo propio de las mujeres, están claro que el feminismo es absolutamente femenino.
Mucho nos tememos que el misterio en este caso resida en el contenido real de lo que se considera tradicionalmente femenino. Es decir, coloquialmente parece que cuando se utiliza el adjetivo femenino no estamos calificando lo que hacen dicen o piensan las mujeres, cada mujer, sino lo que el patriarcado ha impuesto que debe ser una mujer y que tiene que ver con la última acepción del diccionario: débil, endeble, indefensa, vulnerable… Como decía Betty Friedan en la conferencia que dio en Madrid en 1975: “Creo que hasta que no renuncié a ser femenina no empecé a disfrutar de ser mujer”. Pero no parece muy sensato que las mujeres dejemos que nos roben hasta nuestra propia definición.
Pero es más, si a una mujer que dice públicamente que ella no es feminista sino femenina –entrevistada en algún medio de comunicación, por ejemplo, por ser una mujer destacada en cualquier campo–, le preguntaran, ¿quiere ser una persona libre?, ¿cree que las mujeres deben tener derecho a ir a la universidad?, ¿le parece bien que haya mujeres en la política?, ¿le parece que una mujer puede soñar y aspirar al cargo que su capacidad le permita?… Contestará: sí a todo, seguro. Y si le preguntan si es una persona débil o endeble, lo negará rotundamente, seguro también.

4 comments for “¿Yo feminista? No, no. Yo, femenina

  1. Alex
    agosto 8, 2013 at 1:22 pm

    En mi opinión, apreciada Nuria, eso que se llama “sensatez” no parece ser un atributo muy extendido del el género humano, en su conjunto, con independencia del sexo… Pero, aunque estoy de acuerdo con lo que planteas, al menos en cuanto al fondo, sí que he reflexionado muchas veces en cuanto a lo que denomino “el problema de los nombres” o “el problema de las etiquetas”, y me explico: En demasiadas ocasiones los detractores de lo que ha venido en llamarse “el feminismo” que, en todo caso, son los feminismos, usan el término con una única intención; a saber, desacreditar a quienes abogan por el contenido, por la esencia, por el fundamento de lo que ese término, terminología o concepto representa. ¿Qué es el Feminismo? A mi modo de ver, “el feminismo” representaría sencillamente un movimiento que aboga, que defiende, que promueve el que las mujeres gocen y disfruten de unos derechos humanos de los que nunca debieron ser privadas. ¿Qué es lo más importante aquí, el nombre de un movimiento o lo que ese movimiento representa?

  2. Alex 2
    agosto 8, 2013 at 1:23 pm

    Esta es una opinión muy personal, a la que últimamente le he dado algunas vueltas: ¿Se consideraba Olympe de Gouges feminista? ¿Y Mary Wollstonecraft?, entre otras muchos ejemplos que se podrían poner…. ¿Cuándo surgió el término “feminismo” como tal? y, más importante aún a mi modo de ver, ¿quién lo acuñó? ¿hay algún dato concreto? ¿existe alguna evidencia histórica contrastada? O, por el contrario, ¿cabría la posibilidad de que antaño sucediera lo que sucede hoy? Es decir, ¿es posible que “ayer” fuesen, precisamente, los detractores de la lucha por la emancipación de las mujeres quienes en un primer momento “inventaron” un término con la esperanza de desprestigiar la lucha por la igualdad? Esto es sólo una pregunta, que me surge a raíz de la constatación de que hoy, cuando existe una mayor apertura hacia la igualdad de las mujeres, existiendo incluso eso que ha venido en llamarse “feminismo institucional”, hoy, quizás como ayer, ciertos detractores del “fondo de la cuestión” para desprestigiar a quienes abogamos por la igualdad real de mujeres y hombres, nos denominen hoy (ya no feministas) sino “hembristas” y, ello teniendo en cuenta que el contenido de lo que defendemos se mantiene invariable: La lucha por la LIBERACION DE LAS MUJERES, una liberación real y efectiva, en pie de igualdad con el hombre.

  3. Alex 3
    agosto 8, 2013 at 1:25 pm

    Bueno, no sé si me he explicado muy bien o si se entiende lo que quiero decir, pero lo relevante en mi opinión es lo que defiende el movimiento. Y, estaría muy bien, que “los feminismos” se unieran en unos mínimos comunes para articular la lucha, más allá de los nombres… Cabe recordar aquí, que las mujeres anarquistas, al menos las que salen en el video no se consideraban “feministas” sin embargo está muy claro por lo que luchaban. Y, eso es para mi, lo más importante: el fondo. Y, hablando de una “agenda de mínimos”, lo más importante para mí sería ponernos de acuerdo todas, “más allá de los nombres”, sobre la erradicación de la violencia de género y la abolición de la prostitución, y el tráfico sexual de mujeres, niñas y jóvenes, casi siempre, pues ambas cuestiones representan las 2 caras de la misma moneda.

    NOTA: quería enviarlo en 1 solo comentario pero me fue impoble. Gracias por estar ahí. Besos sororos

  4. Thelma P.V
    agosto 8, 2013 at 10:35 pm

    Así sucede, y con todo y el coste me declaro feminista con la posibilidad de definir mi feminidad desde el ejercicio de mis derechos, a veces plenamente y otras menguados, pero eso si con los ojos abiertos. Vale decir que no me concede súper poderes o me matiza en perfección, sólo soy dueña de mi y mi capacidad o limite de transformación. Gracias amiga Monica por compartirlo, gracias Nuri por escribirlo. Lo paso en seguida.

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